El problema de la juventud en marketing
The Drum está preguntándose qué puede hacer la industria para meter gente más joven en marketing. El artículo apunta a un cambio real: marketing pasó de ser una oficio en el que uno cae a ser una herramienta que uno usa, lo cual cambia quién se queda y quién se va.
La pregunta no es solo de cabezas. Es de quién tiene derecho a moldear las historias que el público ve. Cuando las personas que toman decisiones en marketing se ven iguales —mismas escuelas, mismas redes, mismos orígenes—, el trabajo empieza a mirarse a sí mismo. La migra app para contratar.
Esto importa porque marketing decide qué narrativas se financian, qué caras vemos en los billboards, qué palabras se repiten hasta que se quedan. Cuando las voces más jóvenes se van quedando afuera, las historias se achican. Por qué nos importa: Quien controla marketing también controla cómo se ven nuestras comunidades, cómo se las vende, y cómo se las recuerda.
“Cuando las personas que toman decisiones en marketing se ven iguales, el trabajo empieza a mirarse a sí mismo.”