Cucarachas cyborg que llevan medicinas a edificios derrumbados
Un equipo de investigación le puso electrodos diminutos a cucarachas vivas, y les añadió una cámara y una microjeringa para que las bichos se puedan guiar de forma remota — y, por primera vez, entregar una dosis de medicina en un punto a la orden. Los insectos no están muertos ni drogados; los guían unos pulsos eléctricos que les aplican a los nervios, y eso los hace girar y caminar en la dirección que uno quiere.
El punto no es hacer mascotas espeluznantes. Es meter algo chiquito, resistente y barato en lugares donde un robot no cabe. Después de un derrumbe, después de una inundación, después de un incendio, el aire está lleno de polvo y los escombros son un laberinto. Un humano con un drone no se cuela por un hueco de dos pulgadas. Un cyborg roach sí, y puede llevar unos pocos miligramos de algo — un analgésico, un antibiótico — y dejarlo donde esté un sobreviviente.
Por qué nos importa: los desastres nos golpean más fuerte en nuestros barrios y la respuesta llega más tarde — un dispositivo como este podría meter la medicina entre los escombros hasta la gente que los equipos de rescate todavía no alcanzan.
“A device like this could get medicine past the debris to the people the rescue crews can't reach yet.”