Zuckerberg lanzó una fiesta para sus trabajadores — y luego los despidió a la mayoría
Mark Zuckerberg cerró el hackathon anual de Meta con un mensaje que sonó como un chiste que nadie se rió: la compañía había despedido a unos 1,000 empleados desde que empezó el evento.
El hackathon en sí fue del tipo de espectáculo que uno ve en Silicon Valley — empleados presentando ideas, equipos trabajando hasta altas horas de la noche, una sensación de impulso creativo. Pero los despidos son parte del recorte de costos que Meta viene haciendo. La compañía ha estado reduciendo su fuerza laboral durante meses mientras se voltea fuerte hacia la IA, intentando que la tecnología pague por sí misma.
Lo que llama la atención es el timing. La fiesta era para los que se quedaron. Los que se fueron ya tenían las cajas en el lobby. Para los 1.7 millones de personas que Meta emplea, el hackathon fue un recordatorio de que las apuestas futuras de la compañía son reales — pero también lo es el costo de quedarse atrás.
Por qué nos importa: Cuando las empresas tech celebran mientras cortan, los que pagan el precio suelen ser los trabajadores de las oficinas de atrás — los que construyeron los productos y ahora los ven reempaquetados.
“La fiesta estaba para los que se quedaron. Los que se fueron ya tenían las cajas en el lobby.”