¿Quién está financiando la fusión nuclear — y quién se está haciendo rico?
La fusión ha levantado $7.1 billones hasta ahora, pero el dinero no está repartido. Un puñado de empresas se está comiendo la mayor parte — y la lista de las que han superado los $100 millones es más corta de lo que la gente cree.
Los nombres grandes están respaldados por OpenAI, Founders Fund de Sam Altman, y un puñado de otros inversores conocidos de Silicon Valley. Ese es el grupo de siempre: magnates de la tecnología apostando por la próxima revolución energética. El resto de las 40+ startups de fusión se reparten entre rondas más pequeñas, y la mayoría aún no ha llegado a los $100 millones.
Esto no es una historia sobre el futuro de la energía limpia — es una historia sobre concentración de capital. Unos pocos fondos y unos pocos fundadores están controlando la narrativa, las patentes y los titulares. La promesa real — una red más limpia, energía más barata, independencia energética — queda detrás de un muro de capital privado.
Por qué nos importa: la fusión no va a ser un servicio público que compartimos todos; va a ser un activo privado propiedad de un puñado de inversores, y los beneficios no van a llegar a la gente trabajadora a menos que empujemos por acceso abierto y supervisión pública desde el inicio.
“Unos pocos fondos y unos pocos fundadores están controlando la narrativa, las patentes y los titulares.”