Tu tía en Instagram te dice qué tomar para la presión — y tú la crees
Cuarenta por ciento de los adultos en EE.UU. confían en influencers de salud y bienestar que encuentran en Instagram, TikTok o podcasts. No son médicos, pero sí gente que comparte rutinas, suplementos y remedios caseros con fotos de smoothies y días de yoga. Muchos dicen que esos posts los hicieron sentir más en control de su salud — sobre todo cuando el doctor no da tiempo para explicar todo.
Las mujeres, especialmente las de 30 a 49 años, son las más propensas a seguir estas voces. Algunas hasta cambian sus hábitos: dejan el azúcar, empiezan a caminar, o compran vitamina D por recomendación de una prima que tiene 200k seguidores.
Pero no todo es luz. Algunos influencers venden productos sin evidencia clínica. Un suplemento que cura el insomnio puede costar $80 y no tener nada detrás más que una cuenta de Instagram bien iluminada.
La gente no busca perfección. Busca alguien que suene como ellos. Que hable de la presión por el trabajo, de los turnos de 12 horas, del dolor de espalda por cargar a los primos. Eso es lo que conecta.
“No son médicos, pero sí gente que comparte rutinas, suplementos y remedios caseros con fotos de smoothies y días de yoga.”