other23 de agosto de 2026Edición #92

Transistores: lo que hizo posible internet

Un transistor es un interruptor electrónico diminuto —sin partes móviles, sin engranajes, nada que haga clic. Lo enciendes y apagas con electricidad, y esos pulsos on/off se convierten en unos y ceros que mueven cada computadora. Todo internet, el teléfono en tu bolsillo, la laptop en el mostrador de la bodega: todo eso se sostiene sobre miles de millones de estos interruptores grabados en silicio.

Reemplazaron a los tubos de vacío, que eran grandes, se calentaban y se rompían a cada rato. Los transistores son más pequeños que un grano de arroz, no se calientan, y se fabrican por billones en una sola oblea. Ese cambio fue lo que permitió pasar de máquinas del tamaño de una habitación a dispositivos que caben en el bolsillo —y por eso un teléfono de $200 tiene más poder de conmutación que las computadoras que enviaron astronautas a la luna.

La escala real es difícil de imaginar. Un chip moderno tiene decenas de miles de millones de transistores, cada uno de unas cuantas decenas de átomos de ancho. Los apilas en capas, los conectas con cobre, y todo el conjunto es más delgado que una hoja de papel. Esa densidad es lo que alimenta todo, desde los motores de búsqueda hasta la app de la la migra, desde el sistema POS del side hustle hasta el tracker de inventario de la bodega.

Por qué nos importa: cada teléfono, tablet y laptop en nuestra comunidad corre sobre esta misma tecnología invisible —y entender lo que hay dentro de los dispositivos que usamos a diario hace que el mundo digital se sienta menos como magia y más como algo con lo que realmente podemos trabajar.

Los transistores son más pequeños que un grano de arroz, no se calientan, y se fabrican por billones en una sola oblea.

wired.com

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#transistors#semiconductors#silicon#tech_basics

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