El iPhone plegable viene — y la vista desde el celular se va a complicar más
Apple anunció su teléfono plegable esta semana. La bisagra es lo difícil: una arruga, algo de peso, un cuerpo más grueso. Funciona. No es el gadget que la abuela compraría de verdad.
Pero la historia real es lo que significa para el resto del ecosistema. La pantalla desplegada es el doble de ancha. Para grabar video —como lo hacen nuestras tías y la gente de la migra—, el encuadre es más ancho pero se sostiene más alto y más incómodo. Ahora sos la persona atrás del concierto, con el celular afuera, tapándole a todos los que van detrás. El plegable es solo la versión grande del mismo problema.
Apple también renovó el Mac Mini y el Mac Studio, y está vendiendo las M6 y M5 Ultra como chips de IA. El marketing dice inferencia. The Verge dice "no tanto, no todavía." Justo. Los chips son rápidos. Lo de IA es una etiqueta en la caja por ahora.
No hay iPhone 18 este año — Apple hace un plegable en vez de una actualización. Es un giro real, no un refresh. La bisagra es lo que nadie menciona: es la diferencia entre un celular que funciona y uno que se desgasta.
Por qué nos importa: el plegable es una pantalla más grande, pero también es un pedazo más grande de hardware para perder, para romper, para cargar — y el encuadre más ancho significa que más de nosotros estamos parados en el camino de la gente de atrás en los shows, en la iglesia, en la fila de la bodega.
“La bisagra es lo que nadie menciona: es la diferencia entre un celular que funciona y uno que se desgasta.”