El impuesto oculto en cada flujo de trabajo con IA está creciendo
DBreunig acaba de publicar sobre lo que pasa cuando los prompts de IA se pudren. La idea es simple: cada vez que ajustas un prompt para obtener mejores resultados, estás acumulando un poquito de deuda. Es como el interés de una tarjeta de crédito: al principio es poquito, y de repente te das cuenta de que le estás prestando mucha atención a cosas que antes simplemente funcionaban.
Con el tiempo, los prompts se van separando. Un flujo de trabajo que antes corría suave empieza a necesitar arreglos manuales. Al final terminas pasando más tiempo administrando prompts que haciendo trabajo de verdad. El artículo explica cómo esto pasa en la práctica — no es algún problema teórico de la IA, sino ese tipo de fricción que sientes cuando abres tu proyecto y te das cuenta de que necesitas explicarle a la herramienta qué se supone que debe hacer.
Por qué nos importa:
Si ya estás manejando varias apps para correr tu negocio, cada nueva herramienta de IA agrega otra capa de mantenimiento — y el costo de ese mantenimiento crece más rápido que el tiempo que ahorras.
“El verdadero costo no es lo que pagas por la herramienta. Es el tiempo que pasas explicándole a la herramienta qué se supone que debe hacer.”