El Cybercab de Tesla — o una trampa mortal
Farzad Boushehri escribió esto y suena a disparo de advertencia. El Cybercab no tiene volante, ni pedales, ni conductor. Tesla quiere que ande en la calle en 2026 y ya está llevando 500 unidades a probar en Austin. La promesa son viajes baratos — un dólar por milla — con la misma visión artificial que maneja el Model 3. El problema es la cuenta. Un sistema autónomo completo, las cámaras, el compute, el seguro — no está claro que la economía aguante una vez que lo construyes. Y la pregunta de seguridad es la real. Estás poniendo un robot en las calles junto a gente de verdad. Sin conductor que frene. Sin rueda que gires. Si el sistema falla, el resultado es muy malo. Tesla ha estado construyendo hacia esto por años. La compañía tiene una gran apuesta en FSD y quiere que el Cybercab lo demuestre. Pero la tech sigue aprendiendo y las calles no son un sandbox. La gente que mira esto son las que trabajan para rideshare, las que manejan para vivir, las que necesitan la tarifa para pagar renta. Esto no es solo una historia de Tesla. Es una prueba de si la industria está lista para reemplazar conductores con software.
Por qué nos importa: si un robot sin conductor empieza a rodar por estas calles, no es solo un titular — es la gente que maneja para vivir la que lo siente primero.
“La pregunta de seguridad es la real. Estás poniendo un robot en las calles junto a gente de verdad. Sin conductor que frene. Si el sistema falla, el resultado es muy malo.”