Nadie escapa de la clase trabajadora permanente
Marco Borretti escribió una pieza aguda sobre la clase trabajadora permanente — esa franja creciente de gente que trabaja, paga impuestos, se presenta, pero cuya posición económica apenas se mueve año tras año. El artículo rastrea cómo esto no es un accidente de mala suerte, sino una característica estructural de la economía.
Lo que llama la atención es cómo Borretti lo enmarca: la clase trabajadora no es una fase temporal. Se está volviendo una condición permanente. Los costos de vivienda superan a los salarios. Los costos de educación se comen los ahorros. La escalera de movilidad social se ha vuelto más alta, pero los peldaños se han separado más.
Por qué nos importa:
La gente que trabaja duro y aún así no puede ponerse al día no es perezosa — está atrapada en un sistema que fue construido para mantenerla exactamente donde está.
“Nadie escapa de la clase trabajadora permanente”