other22 de junio de 2026Edición #41

Cómo un robotito tonto nos hizo amar nuestras casas

El Roomba empezó siendo algo casi ridículo. Se iba de lado a lado por tus pisos, recogía polvo, y se detenía cuando se le moría la batería o se le llenaba su tanquito. Sin mapeo. Sin apps. Solo una cajita con un cepillo que se paseaba por tu casa hasta que terminaba.

Pero la gente lo amó de todas formas. Le pusieron nombres. Le hablaban como a una mascota. Colin Angle, cofundador de iRobot, dice que el secreto fue que el Roomba hizo que las aspiradoras fueran queridas — tomando algo que todos odiábamos hacer y convirtiéndolo en algo que de verdad queríamos encontrar al llegar a casa.

La máquina que empezó esta revolución no necesitaba ser inteligente. Solo necesitaba funcionar, y funcionar sin que tuviéramos que pensar en ella. Por qué nos importa: El Roomba nos mostró que la mejor tecnología no es la más compleja — es la que nos regresa tiempo para lo que de verdad importa a nuestras familias.

El Roomba hizo que las aspiradoras fueran queridas — tomando algo que todos odiábamos hacer y convirtiéndolo en algo que de verdad queríamos encontrar al llegar a casa.

theverge.com

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