Google está alimentando a todos con la misma pasta de IA y nadie se dio cuenta
Maria Loseva publicó una métrica en LinkedIn — un número que bajó — y los comentarios se llenaron de la misma frase. Todos repetían lo que la IA de Google les generó, no lo que realmente pensaban. Es el problema de la pasta: cien escritores, un modelo, una sola voz.
Lo que importa no es que la escritura sea mala. Es que es invisible. Tu abuela lo lee en Facebook y cree que es real. Tu primo lo lee en X y lo retuitea. No saben la diferencia. Y mientras el modelo se mejora para sonar humano, se hace más difícil distinguir.
La prueba real es si la métrica bajó — no si la frase suena bien. Porque la métrica o se movió o no se movió.
Por qué nos importa: la gente ya confía en las voces de la IA. Si vamos a escribir para ellos, tenemos que escribir como alguien que realmente vive aquí, no como un modelo fingiendo.
“Mientras el modelo se mejora para sonar humano, se hace más difícil distinguir.”