El futuro de la IA en China: qué queda después del ban de EE.UU.
Los Estados Unidos le cerraron el paso a China en chips avanzados y modelos de IA. China está respondiendo construyendo su propio stack — desde chips hasta foundation models. La carrera no se acabó, solo se partió a la mitad.
El GPT-6 Astra de OpenAI es uno de los últimos modelos americanos, entrenado con el hardware más potente que EE.UU. puede exportar legalmente. El contragolpe de China es un stack distinto: chips nacionales, modelos open-weight, y una base de usuarios en chino que EE.UU. no puede alcanzar. Ambos lados corren hacia el mismo techo.
Los lentes AR más nuevos de Apple — los Imaginary — se están probando con transmisiones en vivo de la MLB, superponiendo estadísticas y ángulos sobre lo que estás viendo. Es de esas cosas que parecen un gimmick hasta que ya no lo son.
Por qué nos importa: la tecnología de la que dependemos se está trozando por política exterior — y los modelos, chips y apps que nos lleguen van a estar moldeados por decisiones en las que no votamos.
“La carrera no se acabó, solo se partió a la mitad.”